¿Por qué Ecuador usa el dólar? La crisis que borró al sucre hace más de 25 años
En 1999 los ecuatorianos vieron sus ahorros congelados y su moneda en caída libre. El dólar trajo estabilidad, pero también dejó al país sin una herramienta clave.
Una familia ecuatoriana que en enero de 1998 tenía 100 millones de sucres ahorrados en el banco contaba con el equivalente a unos 25.000 dólares. Dos años después, ese mismo dinero apenas alcanzaba para unos 4.000. En medio de ese derrumbe, Ecuador tomó una decisión que pocos países se atreven a tomar: dejó de usar su propia moneda y adoptó el dólar estadounidense.
Hoy, más de un cuarto de siglo después, millones de ecuatorianos jóvenes nunca han pagado nada en sucres. Entender cómo se llegó hasta ahí sirve para cualquier lector latinoamericano que haya vivido devaluaciones, corralitos o inflación desbocada.
Una crisis que empezó en los bancos
A finales de los años noventa, la economía ecuatoriana recibió varios golpes casi al mismo tiempo: los destrozos del fenómeno de El Niño en la costa, la caída de los precios del petróleo y un sistema financiero muy frágil. En 1998 empezaron a cerrar bancos, y a finales de ese año quebró Filanbanco, entonces el mayor banco privado del país.
Un nuevo impuesto del 1 % a las transacciones financieras empujó a muchos a sacar su dinero del sistema. Según cálculos citados por la prensa ecuatoriana, la fuga de capitales llegó a unos 2.600 millones de dólares. El 8 de marzo de 1999, el presidente Jamil Mahuad decretó un feriado bancario que se anunció por 24 horas, pero que terminó en un congelamiento de depósitos que duró meses.
La moneda nacional se desplomó. El dólar costaba unos 7.100 sucres en enero de 1999 y más de 18.000 en diciembre; a inicios de enero de 2000 se acercaba a los 30.000. El salario mínimo, medido en dólares, pasó de unos 134 a cerca de 50 en un año. Muchas familias optaron por emigrar: según cifras oficiales, el saldo migratorio de 2000 superó las 175.000 personas, con España, Italia y Estados Unidos como destinos principales.
El salto al dólar en enero de 2000
El 9 de enero de 2000, Mahuad anunció la dolarización con un tipo de cambio fijo de 25.000 sucres por dólar. La cifra se eligió para que las reservas del Banco Central alcanzaran a cubrir los billetes y depósitos en sucres que había en circulación.
El anuncio no salvó a su gobierno. El 21 de enero de 2000, tras un levantamiento indígena y una rebelión de militares, Mahuad dejó el poder. Su vicepresidente, Gustavo Noboa, asumió la presidencia y mantuvo el plan: en marzo de 2000 se aprobó el marco legal y, hacia septiembre de ese año, el dólar ya era la única moneda de uso corriente. Ecuador se unió así a Panamá, que usa el dólar desde principios del siglo XX, y poco después El Salvador siguió el mismo camino.
Lo bueno y lo malo, 25 años después
El mayor logro es la inflación. En 2000 superó el 90 % anual, pero dos años después ya estaba por debajo del 10 % y desde entonces se ha mantenido en un dígito. A finales de 2024 rondaba el 1,5 % anual, de las más bajas de América Latina. Mientras Venezuela y Argentina sufrieron episodios de inflación extrema, los precios en Ecuador se mantuvieron relativamente estables.
Ese resultado explica su popularidad. La dolarización ha sobrevivido a ocho gobiernos de ideologías distintas, a la crisis financiera mundial de 2008 y a la pandemia, y las encuestas citadas por medios ecuatorianos muestran un apoyo que en distintos años ha superado el 85 %.
El costo es que Ecuador perdió su política monetaria. No puede imprimir dinero ni devaluar para abaratar sus exportaciones. Cuando el dólar se fortalece, los productos ecuatorianos se encarecen frente a los de Colombia o Perú, que sí pueden ajustar su moneda. Economistas consultados por Bloomberg Línea advierten que esto le resta competitividad. Además, el país necesita que entren dólares de forma constante, sobre todo por petróleo, exportaciones, remesas y deuda externa. Cuando esas fuentes fallan, el ajuste se siente en el empleo y en el crecimiento, que en los últimos años ha sido débil.
¿Puede Ecuador volver atrás?
En teoría, sí: ningún tratado internacional obliga a Ecuador a usar el dólar. En la práctica, la mayoría de economistas lo ve como un salto muy arriesgado. Para salir habría que crear una moneda nueva y convencer a la gente de cambiar sus dólares por ella. El temor a una devaluación inmediata podría provocar retiros masivos de los bancos, justo lo que el país vivió en 1999.
El debate reapareció entre 2014 y 2018, cuando el Banco Central operó un sistema de dinero electrónico que algunos críticos vieron como una puerta a los llamados ecuadólares. En 2021 se aprobó la Ley para la Defensa de la Dolarización, que reforzó la autonomía del Banco Central y lo alejó del financiamiento al gobierno y de ese tipo de plataformas.
Lo que queda por delante no es tanto la moneda como la disciplina: con el dólar, Ecuador no puede tapar los déficits imprimiendo billetes, así que depende de exportar más, atraer inversión y ordenar sus cuentas. Para los ecuatorianos que nacieron después de 2000, el sucre ya no es dinero: es una pieza de museo.
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