México libera a un líder criminal a cambio de tres agentes retenidos y Sheinbaum defiende la decisión
La Fiscalía de Morelos soltó a “El Güero Gym”, señalado como cabecilla de Pueblos Unidos, horas después de detenerlo y tras la retención de tres de sus agentes. La presidenta dijo que se decidió salvar vidas.
Detenerlo les tomó unos minutos; soltarlo, unas horas. El lunes 12 de octubre de 2026, la Fiscalía del estado mexicano de Morelos arrestó en el municipio de Totolapan a José David “N”, conocido como “El Güero Gym” y señalado por las autoridades como uno de los cabecillas del grupo criminal Pueblos Unidos. Esa misma noche estaba libre otra vez, y a cambio volvieron a casa tres agentes de la Fiscalía que habían sido retenidos por su gente.
Qué pasó en Totolapan
Según el recuento de Expansión Política, Zeta Tijuana y N+, la detención no fue el objetivo de un operativo planeado. Los agentes estaban en la zona para una diligencia de recuperación de inmuebles, dentro de una estrategia estatal contra la extorsión, y lo detuvieron al encontrarlo en flagrancia por un delito menor relacionado con drogas.
La reacción fue inmediata. En Totolapan, Tlayacapan, Atlatlahucan, Yautepec y otras comunidades del oriente de Morelos aparecieron bloqueos de carreteras con vehículos atravesados y algunos incendiados. Durante varias horas, la región de los Altos de Morelos, a menos de dos horas de la Ciudad de México, quedó prácticamente paralizada.
En medio de ese caos, integrantes del grupo retuvieron a tres empleados de la Fiscalía Regional Oriente. La Fiscalía activó su protocolo contra secuestro, pero el desenlace fue otro: el detenido fue puesto en libertad y, cerca de las 19:35, alrededor de una hora después, los tres agentes fueron liberados. De acuerdo con Expansión, uno de ellos tenía una herida de bala y se reportaba estable.
Ese mismo día ocurrió otra tragedia: cuatro policías estatales murieron en un accidente en la carretera La Pera-Cuautla cuando se dirigían a apoyar el operativo, y un quinto resultó herido.
La defensa del gobierno
El fiscal de Morelos, Fernando Blumenkron Escobar, sostuvo que la liberación fue una decisión institucional tomada conforme a derecho y rechazó que el crimen organizado haya doblegado a las autoridades. Argumentó que el delito por el que se le detuvo no ameritaba prisión preventiva oficiosa.
Al día siguiente, en su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la decisión. “Se toma la decisión de salvar vidas, y, en todo caso, preparar un operativo de otro tipo”, dijo, según citaron Zeta Tijuana y Expansión. También afirmó que el operativo fue estatal y que corresponde al fiscal y al secretario de Seguridad de Morelos explicar lo ocurrido.
El secretario federal de Seguridad, Omar García Harfuch, añadió que Morelos no había solicitado apoyo de la Guardia Nacional y aseguró que el hombre no quedará impune y será detenido de nuevo. Las autoridades anunciaron que habrá órdenes de aprehensión contra él y contra quienes resulten responsables de la retención de los agentes.
El “Morelazo” y el fantasma de Culiacán
Para muchos analistas, el caso recuerda inevitablemente al llamado Culiacanazo de octubre de 2019, cuando el gobierno de Andrés Manuel López Obrador liberó a Ovidio Guzmán, hijo de “El Chapo”, después de que el Cártel de Sinaloa sitiara la ciudad de Culiacán. El especialista en seguridad David Saucedo, citado por Proyecto Puente, calificó la liberación como una pésima decisión y habló de un “Morelazo”, de alcance regional, pero con el mismo mensaje de fondo: que la presión armada puede torcer la mano del Estado.
Pueblos Unidos opera sobre todo en la región de los Altos de Morelos, en municipios como Totolapan, Atlatlahucan, Yecapixtla y Cuautla. Medios mexicanos lo vinculan con extorsión, cobro de piso, secuestro y control de rutas de droga, y en su momento con el Cártel de Sinaloa. Parte de esa red ya había sido golpeada por el llamado Operativo Enjambre, que llevó a la detención de exfuncionarios y alcaldes de la zona.
Por qué importa fuera de México
El debate no es exclusivo de Morelos. En varios países de América Latina, desde Ecuador hasta Colombia, los gobiernos enfrentan el mismo dilema cuando una banda criminal responde a una captura con bloqueos, quema de vehículos o secuestro de agentes: arriesgar vidas para sostener la detención o ceder para evitar un baño de sangre.
Lo que suceda ahora será la verdadera medida del caso. Si las autoridades logran recapturar a “El Güero Gym” en las próximas semanas, el gobierno podrá decir que la liberación fue solo una pausa táctica. Si no ocurre, el episodio quedará como un precedente que otros grupos criminales podrían intentar repetir.
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