Revolución rusa de 1917: resumen, causas, Lenin y consecuencias
En menos de un año, Rusia pasó de tener un zar a ser gobernada por los bolcheviques de Lenin. Te explicamos por qué estalló la revolución, cómo ocurrió y cómo cambió el siglo XX, también en América Latina.
La Revolución rusa fue el conjunto de levantamientos que en 1917 acabaron con la monarquía de los zares en Rusia y llevaron al poder a los bolcheviques, el partido comunista dirigido por Vladímir Lenin. Tuvo dos momentos: la Revolución de Febrero, que obligó a abdicar al zar Nicolás II, y la Revolución de Octubre, en la que Lenin tomó el poder. De ella nació en 1922 la Unión Soviética, el primer Estado comunista del mundo.
Ojo con las fechas: en 1917 Rusia usaba el calendario juliano, 13 días atrasado respecto al nuestro. Por eso la Revolución de Octubre ocurrió, según nuestro calendario, en noviembre. Los bolcheviques cambiaron de calendario en 1918: al 31 de enero le siguió el 14 de febrero.
Causas
A comienzos del siglo XX, Rusia era un imperio enorme gobernado por un zar con poder absoluto, Nicolás II, de la dinastía Romanov, que creía que su autoridad venía de Dios. La mayoría de la población eran campesinos pobres, y en las ciudades crecía una clase obrera que trabajaba largas jornadas por salarios bajos y vivía en barrios hacinados.
El descontento ya había estallado en 1905, cuando las tropas dispararon contra una marcha pacífica de trabajadores en San Petersburgo, el llamado Domingo Sangriento. Tras una ola de huelgas, el zar aceptó crear un parlamento, la Duma, pero luego recortó sus poderes.
La gota que derramó el vaso fue la Primera Guerra Mundial. Rusia entró en 1914 con el ejército más grande de Europa, pero también con el peor equipado. Sufrió derrotas graves y cerca de 2 millones de sus soldados murieron. En 1915 el zar asumió en persona el mando del ejército, así que cada derrota pasó a ser culpa suya. Además, los precios se dispararon y los trenes, ocupados en la guerra, no llevaban suficiente comida a las ciudades.
Qué pasó en 1917 (fechas clave)
Febrero: el 23 de febrero (8 de marzo en nuestro calendario), Día Internacional de la Mujer, obreras de Petrogrado, como se llamaba entonces San Petersburgo, salieron a protestar por la falta de pan. En pocos días se sumaron cientos de miles de personas y los soldados de la guarnición se pasaron al lado de los manifestantes. El 2 de marzo (15 de marzo) Nicolás II abdicó. Así terminaron más de 300 años de gobierno de los Romanov.
El poder quedó repartido entre un Gobierno Provisional de políticos liberales y el sóviet de Petrogrado, un consejo elegido por obreros y soldados. Pero el nuevo gobierno siguió en la guerra y aplazó el reparto de tierras, los dos grandes reclamos del pueblo.
Abril: Lenin, que vivía exiliado en Suiza, llegó a Petrogrado el 3 de abril (16 de abril) en un tren que cruzó Alemania con permiso del gobierno alemán, que esperaba así debilitar a Rusia. En la estación de Finlandia exigió acabar con el Gobierno Provisional y entregar todo el poder a los sóviets. Sus ideas, conocidas como las Tesis de Abril, se resumieron en un lema que prometía justo lo que la gente quería: paz, tierra y pan.
Julio a septiembre: tras unas protestas fallidas en julio, Lenin se escondió en Finlandia. Pero en agosto el general Lavr Kornílov intentó marchar sobre la capital, y el jefe del gobierno, Alexandr Kérenski, tuvo que pedir ayuda a los bolcheviques para frenarlo. Ellos salieron fortalecidos y ganaron la mayoría en los sóviets de Petrogrado y Moscú.
Octubre: el 24 y 25 de octubre (6 y 7 de noviembre), guardias rojos y soldados bajo el mando del Comité Militar Revolucionario ocuparon puentes, estaciones y oficinas de Petrogrado, y después el Palacio de Invierno, sede del Gobierno Provisional. El congreso de los sóviets aprobó un decreto que pedía la paz y otro que abolía la propiedad privada de la tierra, y nombró un nuevo gobierno, el Consejo de Comisarios del Pueblo, presidido por Lenin.
Lenin y los bolcheviques en el poder
Lenin, cuyo nombre real era Vladímir Ilich Uliánov, era un abogado y revolucionario marxista que, una vez en el gobierno, no quiso compartir el poder. En las elecciones a la Asamblea Constituyente, de noviembre de 1917, los bolcheviques obtuvieron cerca del 24 % de los votos, mientras que los socialistas revolucionarios lograron alrededor de la mitad. La asamblea se reunió una sola vez, el 5 de enero de 1918, y luego los bolcheviques impidieron que volviera a sesionar.
Para salir de la guerra, Lenin firmó con Alemania el Tratado de Brest-Litovsk, el 3 de marzo de 1918, y cedió territorios enormes, como Ucrania y las provincias del Báltico. Ese año estalló una guerra civil entre el Ejército Rojo, organizado por León Trotski, y los blancos, un bando variado de opositores apoyado por potencias extranjeras. En julio de 1918, el zar y su familia fueron ejecutados por orden de los bolcheviques.
La guerra civil terminó hacia 1921 con la victoria roja, pero dejó al país destrozado, y una hambruna en 1921 y 1922 afectó a por lo menos 20 millones de personas. El 30 de diciembre de 1922 se creó oficialmente la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Lenin, enfermo tras varios derrames cerebrales, murió el 21 de enero de 1924, a los 53 años. Su cuerpo embalsamado todavía se exhibe en un mausoleo de la Plaza Roja de Moscú.
Consecuencias
La Revolución rusa creó el primer Estado gobernado por un partido comunista. La tierra, las fábricas y los bancos pasaron a manos del Estado y los demás partidos fueron prohibidos. Tras la muerte de Lenin, Iósif Stalin ganó la lucha por el poder y convirtió a la URSS en una dictadura personal que duró hasta su muerte, en 1953.
La Unión Soviética se volvió una superpotencia, fue decisiva para derrotar a la Alemania nazi y, después de 1945, se enfrentó a Estados Unidos en la Guerra Fría. Se derrumbó en 1991, cuando se disolvió en 15 países independientes, entre ellos Rusia y Ucrania.
Cómo llegó a América Latina
La noticia de la revolución entusiasmó a muchos sindicalistas y socialistas latinoamericanos. Pronto surgieron partidos comunistas ligados a la Internacional Comunista, fundada en Moscú en 1919: en Argentina (1918, con el nombre de Partido Socialista Internacional), México (1919), Uruguay (1920) y Chile y Brasil (1922), entre otros.
México tuvo, además, un vínculo directo con uno de los protagonistas. Trotski perdió la lucha por el poder frente a Stalin y fue expulsado de la URSS. En 1937, el presidente Lázaro Cárdenas le dio asilo, y vivió en Coyoacán, en Ciudad de México, hasta que fue asesinado en 1940 por un agente enviado por Stalin. Su casa es hoy un museo.
Décadas después, la Cuba de Fidel Castro se alió con la Unión Soviética, una relación que llevó a la crisis de los misiles de 1962 y marcó a la región durante toda la Guerra Fría.
Datos curiosos
La foto de esta página, de mayo de 1920, muestra a Lenin hablando a soldados que partían a la guerra contra Polonia, con Trotski y Lev Kámenev en las escaleras del estrado. Cuando ambos cayeron en desgracia con Stalin, fueron borrados de las versiones oficiales de la imagen: es uno de los ejemplos más famosos de fotos retocadas por razones políticas.
Y el dato final: la revolución que transformó el siglo XX empezó con una protesta de mujeres que pedían pan un 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer.
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