La ONU acusa a Emiratos de reclutar mercenarios colombianos para la guerra de Sudán
Una misión independiente de Naciones Unidas concluye que redes con base en Emiratos llevaron a exmilitares colombianos a pelear con una milicia acusada de genocidio; unos 2.000 habrían viajado a Sudán.
Unos 2.000 colombianos, en su mayoría exmilitares, habrían viajado a Sudán para pelear en una guerra que les es completamente ajena. Esa es una de las conclusiones de una misión internacional independiente de las Naciones Unidas, que por primera vez señala a personas y empresas que operan desde Emiratos Árabes Unidos como responsables de reclutarlos, financiarlos y trasladarlos para combatir junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), la milicia paramilitar acusada de genocidio en la región de Darfur.
El informe fue presentado la semana pasada ante el Consejo de Seguridad, según adelantó el diario The New York Times, y fue recogido el 5 y el 6 de noviembre de 2026 por medios como El País y El Espectador. Emiratos rechaza las acusaciones.
Qué dice el informe de la ONU
Según la misión, hay “agentes externos” que prolongan el conflicto en Sudán mediante el envío de armas, dinero, apoyo logístico y combatientes extranjeros. En el caso de los colombianos, los expertos describen una red transnacional de reclutamiento y concluyen que personas y entidades con base en Emiratos tuvieron un papel significativo en ella, tanto en la contratación como en el transporte y el despliegue de esos contratistas militares.
El documento señala como pieza clave a Álvaro Quijano, un coronel retirado del Ejército de Colombia, que junto con su esposa sería el enlace con la empresa Global Security Service Group (GSSG), con sede en Dubái y estrechamente vinculada al gobierno emiratí. De acuerdo con la información publicada, los combatientes llegaban a Sudán por varias rutas: a través de Bosaso, en Somalia; por Etiopía o Eritrea; o desde el puerto libio de Bengasi, cruzando el Sahara por Chad. Una de las principales puertas de entrada sería el aeropuerto de Nyala, en Darfur.
El informe también menciona armamento atribuido a envíos emiratíes, como fusiles AK-47, ametralladoras pesadas, lanzagranadas antitanque y drones, y afirma que muchos colombianos fueron vistos usando ese equipo.
Quiénes son los “Lobos del Desierto”
La mayoría de los colombianos forman parte de un batallón conocido como Lobos del Desierto. Según las fuentes citadas por la misión, ese grupo participó a finales de 2025 en el asedio de El Fasher, la capital de Darfur del Norte, que cayó en manos de las FAR en octubre de ese año. El informe sostiene que durante esa ofensiva los contratistas colombianos manejaron sistemas de artillería, plataformas de drones y otros equipos técnicos. Las autoridades sudanesas aseguran que más de 2.000 personas murieron durante la toma de la ciudad.
La presencia de colombianos en Sudán se conoce desde finales de 2024. El gobierno sudanés ya había denunciado ante la ONU que combatientes latinoamericanos estaban implicados en abusos graves, como ejecuciones sumarias y reclutamiento de menores. Al mismo tiempo, varios hombres entrevistados por la prensa aseguran que fueron engañados: les ofrecieron trabajos de seguridad en otros países, no les dijeron que irían a Sudán o recibieron salarios menores a los prometidos. La propia misión recoge que a algunos contratistas no se les informó de su destino.
La respuesta de Emiratos y de Colombia
Emiratos Árabes Unidos negó haber prestado “apoyo militar, logístico, financiero o político” a los paramilitares y afirma que se ha mantenido neutral en la guerra. Aun así, los expertos de la ONU le piden adoptar medidas más firmes para impedir que desde su territorio se realicen actividades que alimenten violaciones del derecho internacional en Sudán. El gobierno sudanés, por su parte, mantiene una demanda contra el emirato ante la Corte Internacional de Justicia por supuesta complicidad en genocidio.
En cuanto a Colombia, la misión no encontró pruebas de que el Estado haya dirigido, controlado o respaldado el reclutamiento. Al contrario, destacó que el país aprobó una ley contra el mercenarismo, aunque advirtió que algunas empresas privadas siguen captando hombres, a veces con engaños, para enviarlos al conflicto.
Por qué importa y qué puede pasar ahora
La guerra de Sudán estalló en abril de 2023, cuando el Ejército y las FAR rompieron su alianza. Hoy el país está partido en dos, decenas de miles de personas han muerto según estimaciones de la ONU y unos 13 millones han tenido que huir de sus hogares, una de las mayores crisis de desplazamiento del mundo. Estados Unidos determinó en enero de 2025 que las FAR cometieron genocidio.
Para América Latina, el caso expone cómo la experiencia de miles de exmilitares colombianos, formados en décadas de conflicto interno, se ha convertido en un recurso buscado por empresas de seguridad privadas en guerras lejanas. El informe llega además en un momento delicado para Emiratos, porque su diplomática Lana Nusseibeh figura entre las aspirantes a la Secretaría General de la ONU. El Consejo de Seguridad deberá decidir ahora si toma alguna medida a partir de estas conclusiones.
Encuesta de Datos Interesantes
¿Qué debería hacer Colombia con las empresas que reclutan exmilitares para guerras en el extranjero?
Vota y mira al instante qué piensan los demás lectores.
- Sudán
- Colombia
- Emiratos Árabes Unidos
- ONU
- Mercenarios
Herzog acepta los resultados de las elecciones en Israel y deja sin efecto la denuncia de fraude de Netanyahu
Lo más leído hoy
Corea del Sur acerca su misión naval a Ormuz con un avión P-8 y cazaminas, pero sin entrar en la guerra
Si Bukele les gana a las pandillas de Haití, la ONU tendrá que explicar en qué se fueron 7.330 millones de dólares
Irán envía a Estados Unidos una propuesta nuclear a través de Catar, pero pone siete condiciones
China despliega más de 100 barcos frente a Taiwán y saca dos portaaviones al mar
El Salvador paga su despliegue en Haití mientras el fondo de la ONU apenas reúne 113 millones de dólares


