El petróleo supera los 111 dólares por la guerra con Irán y el diésel ya cuesta casi el doble
El Brent tocó su precio más alto desde mayo tras nuevos ataques contra petroleros e instalaciones en el Golfo, y la Agencia Internacional de Energía advierte que los mercados no se normalizarán en 2027.
El barril de petróleo Brent, la referencia que más se usa en el mundo, pasó este martes 20 de octubre la barrera de los 111 dólares. Es su precio más alto desde mayo. El salto llegó después de varios días de ataques contra petroleros y contra instalaciones petroleras en Oriente Medio, y se suma a una subida que ya dura ocho meses.
Qué pasó
Según ABC News, el Brent pasó de los 111 dólares por barril durante la sesión y luego bajó a unos 110,30. El petróleo de Estados Unidos, conocido como WTI, cotizó cerca de 105,75 dólares. CNBC informó que más tarde el contrato de diciembre del Brent cerró en 108,79 dólares, después de llegar a un máximo de 111,99 en el día. La bajada se debió a que los operadores tienen esperanzas en la diplomacia: según un reporte que no ha sido confirmado, Catar y Pakistán presentaron una nueva propuesta para reabrir las negociaciones.
Las causas inmediatas son varias. La Guardia Revolucionaria de Irán asegura que dos petroleros chocaron con minas navales al sur del estrecho de Ormuz. El Centro de Operaciones Marítimas del Reino Unido (UKMTO) alertó de un incidente entre un petrolero y fuerzas militares frente a la costa de Omán. Además, los hutíes de Yemen dijeron que atacaron instalaciones de Saudi Aramco en Arabia Saudí. Según datos de la firma Kpler citados por la prensa especializada, al menos 18 buques comerciales fueron atacados en las dos últimas semanas.
Una subida que empezó con la guerra
La subida de hoy es parte de algo más grande. Desde que empezó la guerra con Irán a finales de febrero, el Brent subió más del 55 % y el WTI, más del 60 %, según ABC News. Antes del conflicto, por el estrecho de Ormuz pasaba cerca de una quinta parte del petróleo y el gas que se consume en el mundo, así que cualquier amenaza en esa ruta se nota enseguida en los precios.
Aun así, el crudo no llegó a los 200 dólares por barril que algunos analistas pronosticaron al principio de la guerra. Una razón es que los países de la Agencia Internacional de Energía (AIE) acordaron en marzo sacar al mercado 400 millones de barriles de sus reservas de emergencia. Según la agencia, el 80 % de ese petróleo ya salió y el resto sigue pendiente.
El diésel, el que más golpea
Para la gente, el problema no es tanto el crudo como lo que sale de él. Según la AIE, el precio del diésel casi se duplicó respecto a los niveles de antes de la guerra. El diésel mueve camiones, autobuses, maquinaria agrícola y barcos, así que su encarecimiento se traslada a los fletes y, al final, al precio de los alimentos y de muchos productos en las tiendas.
Esto le importa directamente a América Latina. Varios países de la región importan buena parte de los combustibles que consumen, y aunque algunos los subsidian, ese subsidio sale más caro para los gobiernos cada vez que sube el petróleo. Los países productores, como Brasil, Venezuela o Ecuador, reciben más ingresos por sus exportaciones, pero también sienten la presión en el precio de los derivados que compran afuera.
Qué puede venir
El director de la AIE, Fatih Birol, dijo en un evento en Londres que no ve ningún camino creíble para que 2027 sea un año de normalización en los mercados de energía. También advirtió que el estrecho de Ormuz puede volver a cerrarse y que el mundo está sobre una situación muy frágil. Según la agencia, sus 32 países miembros guardan unos 1.600 millones de barriles en reserva, y Birol afirmó que no dudarán en liberar más si hace falta.
Por ahora, el precio depende de dos cosas: que sigan o no los ataques contra barcos e instalaciones en el Golfo y el mar Rojo, y que avancen o no las conversaciones para frenar la guerra. Mientras ninguna de las dos se resuelva, los conductores y las empresas de transporte seguirán pagando más cada vez que llenan el tanque.
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